Sigue pisando fuerte

Luego de un comienzo entreverado, Aguada ordenó ideas desde el segundo cuarto y a partir de un soberbio trabajo defensivo, cerró holgadamente su quinta victoria. Por Néstor Barrosa

Aguada se impuso con total autoridad a Nacional en cifras de 78 a 58 y concretó su quinta victoria en cinco partidos.

Los diez o quince minutos iniciales no fueron del todo buenos para el equipo, al cual le costó adaptarse a la defensa al límite y apostando al desgaste y al desorden que planteó el rival. Los tricolores encontraban goles con un poco más de comodidad y repartidos en varias manos, mientras que en Aguada todo era más forzado y el que mantenía la ofensiva del equipo era Bavosi.

Tras el 15-20 cosechado en el primer cuarto, el segundo volvió a comenzar trancado ofensivamente. El equipo -que no tenía ni buen juego ni buenos porcentajes- sostuvo el trámite defensivamente hasta que, a los tres minutos viene un tiempo muerto pedido por Seoane y con el reingreso de Mata y García Morales, la cosa comenzó a cambiar. Comenzaron a aclararse las ideas, el equipo se empezó a compartir más la bola, mejoraron las selecciones de tiro y de la mano los porcentajes. La buena lectura de juego devino en una seguidilla de triples que hizo crecer en confianza y las cosas comenzaron a fluir en ambos lados de la cancha. Un parcial de 17-6 en el remate del primer tiempo le permitió a Aguada irse al descanso largo con ventaja de dos (32-30) y transmitiendo -al menos así se percibía en la tribuna- la sensación de que lo peor había pasado, que el equipo le había encontrado la vuelta al juego y que el segundo tiempo iba a ser el del despegue. Y así fue.

El segundo tiempo en general y el tercer cuarto en particular fueron de los mejores minutos del equipo en el torneo, tanto en defensa como en ataque. Poco se notó que Varnado nuevamente se cargara de faltas (tema reiterado) porque el equipo igual se adueñó de los rebotes, se mostró un nivel más arriba que el rival en intensidad, mantuvo el tono defensivo del segundo cuarto y le empezó a agregar cosas en ataque. A partir del rebote pudo correr la cancha y generar acciones de contraataque y juego de posesiones cortas, lo que dio espacio a que se sintiera cómodo y apareciera en todo su esplendor el jugador más exuberante y dominante que tiene esta liga: Mathías Calfani. Con Mata y fundamentalmente García Morales leyendo que el juego pasaba por Mathías y generando acciones para él, Aguada terminó de ganar en confianza, de imponer el ritmo y de adueñarse de un partido que ya a partir del cierre del tercer cuarto se empezó a liquidar. Por si fuera poco, tanto Marcos como Leandro anotaron a distancia cuando los tiros les quedaron para ellos, para redondear un 25-10 lapidario.

El último cuarto siguió con la misma tónica. El rojiverde dominaba trámite, score, ventaja y ritmo de juego. Era cuestión de que transcurrieran los minutos para que la victoria se terminara de sellar. El tímido intento de reacción tricolor en el inicio del periodo se vio rápidamente neutralizado por el reingreso de Mata y Calfani en un gran trabajo defensivo y por un cierre asesino de Leandro en ataque (11 puntos) que le puso la tapa al juego.

Victoria holgada y con total autoridad para un Aguada que sigue ganando en confianza, se sigue afianzando en su juego y que tuvo como destacados en la planilla a García Morales con 23 puntos, Calfani con 15 puntos, siete rebotes y tres asistencias, Bavosi con 15 puntos y cinco asistencias y Mata con 12 unidades, siete rebotes, seis asistencias y tres tapas.

A nivel colectivo se destacan las 23 asistencias contra solo ocho pérdidas y el 39% en triples (13 de 33).