Ya no más negativos

Plantel de Aguada SaludandoCuatro fechas después y tras cuatro victorias claras y merecidas, Aguada se despidió del puntaje negativo y comenzó a alcanzar rivales en la tabla.

Por Néstor Barrosa

Cuarta victoria en cuatro presentaciones para Aguada que arrancó la Liga con la necesidad imperiosa de ganar desde el arranque para neutralizar la sanción de cuatro puntos y ponerse a tiro del resto lo antes posible.

Y lo cierto es que, pese a ser un equipo en plena construcción y que en varios aspectos se nota, en los cuatro partidos se impuso con claridad, prácticamente sin sobresaltos y mostrando tanto la clase de sus individualidades como aspectos colectivos que invitan a esperanzarse.

Dentro de los aspectos positivos del equipo se ve, en primer lugar, un cambio sustancial en la intensidad y efectividad defensiva. El objetivo claro y manifiesto del cuerpo técnico de permitir menos de 20 puntos por cuarto se logró en 11 de los 16 que se jugaron y sumado al buen trabajo en el rebote defensivo (79%), hacen que hayan quedado atrás aquellos primeros cuartos de temporadas anteriores donde el equipo permitía demasiados puntos y se veía obligado a correr los partidos de atrás. Bavosi y Leandro activos en primera línea, Mata, Calfani y Varnado intimidando con su intensidad y envergadura, Pereiras e Izaguirre aportando lo que es habitual en ellos, hacen de Aguada un equipo que defiende bien y que sólo ha permitido 70.8 puntos de sus rivales.

En ataque, si bien hay pasajes de muy buen juego, tal vez sea donde más se nota todavía que el equipo se está ensamblando. Un equipo al cual el técnico le da una intensa rotación y jugadores que recién llevan unos pocos partidos juntos, pueden ser las explicaciones para un rendimiento que ha tenido altibajos pero que, por la vía individual o la colectiva, siempre ha encontrado soluciones para resolver los partidos.

Hay mucha clase en este plantel, mucho jugador con gol en sus manos y no se depende de un salvador. Así es que, si bien las opciones ofensivas uno y dos son García Morales (13.0ppp) y Duren (17.75ppp), a lo largo de los juegos ha habido grandes pasajes de Calfani (13.25ppp), Mata (11.5ppp), Bavosi en los últimos dos juegos y aportes más puntuales, pero en momentos clave de Pereiras e Izaguirre.

Tal vez el principal aspecto para mejorar para que el juego colectivo fluya mejor sea la relación asistencias/pérdidas (17/16.8) cosa que sin dudas se irá mejorando con el rodaje y el conocimiento.

En materia ofensiva, el equipo ha promediado 82 puntos por juego, de los cuales 32.5 son en la pintura (39.6%) y ha intentado 26.3 tiros de tres puntos con un 41% de efectividad, 33.5 lanzamientos de dos puntos embocando el 58.2% y tiró 15 libres en promedio convirtiendo el 71.7%.

A nivel individual, los jugadores que han tenido el inicio de torneo más destacado han sido Tyreek Duren y Mathías Calfani. Sobre Duren (17.8pts, 2.3reb, 4.3ast, 24.9min) varios aspectos a destacar como ser su capacidad para el uno contra uno, el alto porcentaje de tiro (60% en triples, 77.8% en dobles, 84.6% en libres) una gran lectura de juego y el aporte de dinámica a la ofensiva.

Nada para descubrir sobre Calfani, la ficha franquicia de Aguada y posiblemente la incorporación más importante de la Liga Uruguaya como tal. Y hasta ahora, ha cumplido con creces las expectativas; casi 26 minutos en cancha, 13.3 puntos, 6.3 rebotes, 1 tapa, 1.3 asistencias para un jugador que, al margen de los números fríos, defiende en todas las posiciones, intimida en la pintura y toma protagonismo ofensivo en situaciones límite.

Aportes similares a los de Mathías vienen siendo los de Marcos Mata. Un jugador completo y no de casualidad, un ganador nato. Defensor tanto de perimetrales como de internos, con una lectura de juego y una calidad ofensiva indiscutible (aunque más de un “entendido” la pusiera en duda). En estos cuatro juegos iniciales Marcos promedia 11.5 puntos, 7.8 rebotes y 1.3 asistencias, además de todo el trabajo que no luce en estadísticas.

La cuarta incorporación respecto a la temporada anterior es el interno Jarvis Varnado que ha mostrado cosas interesantes, aunque es también quién ha tenido rendimientos más irregulares. Un jugador grande, atlético, de brazos y zancadas largas, muy buen taponador y que intimida en la pintura. Un centro que, sumado al trabajo de Mata, Calfani e Izaguirre en la protección de la llave, hace muy difícil penetrar o tirar de corta distancia a los rivales. Promedios de nueve puntos, siete rebotes y dos tapas para el foráneo que ha mostrado algún altibajo producto de los malos humores que lo han sacado de partido, especialmente en el segundo contra Peñarol, pero también por pasajes del juego contra Capitol y contra Defensor. Principal aspecto a mejorar por parte de Varnado este de desconectarse del partido ante fallos arbitrales adversos, para un extranjero que cuando está enfocado aporta mucho para el equipo, especialmente en defensa y en trabajo de cortinas ofensivas para sus compañeros.

Comienzo esperanzador del equipo de Daniel Seoane, que entre otras cosas ha sorprendido por la permanente rotación de plantel (poco habitual en nuestro medio) y la dosificación de esfuerzos que, si bien puede que genere alguna complicación para que el equipo por pasajes fluya en ofensiva, es una de las principales explicaciones para que el equipo defienda con la intensidad con la que lo hace prácticamente los 40 minutos y desde ahí vaya edificando las victorias. Ocho jugadores promediando entre 17 y 27 minutos, Lucas Silva ganándose un lugar (cinco minutos) para un equipo que además de dosificar esfuerzos, reparte protagonismo y liderazgo ofensivo.