Récord positivo

Luego de un flojo comienzo de temporada, con una nueva gran actuación de García Morales, Aguada logró su tercera victoria consecutiva en el torneo y pasó a tener récord positivo (3-2). Por Néstor Barrosa

Cifras de 98 a 90 tuvo la victoria aguatera sobre Peñarol, que le permite al equipo revertir el 0-2 de inicio de torneo y pasar a tener un récord positivo (tres victorias y dos derrotas).

Partido goleado desde el arranque mismo, con dos equipos que tuvieron argumentos bien distintos para lastimar al rival. Por el lado de Peñarol, cargar la pintura (fundamentalmente con Famous) intentando aprovechar la ausencia de Thornton. De parte de Aguada y con Leandro como principal generación de juego, buena selección de tiro de distancia e inteligencia para atacar el aro cuando el rival dejaba espacios. Así, el primer cuarto se jugó cambiando gol por gol y se lo llevó Peñarol por 24 a 23.

El segundo cuarto comenzó con Aguada un poco más efectivo defensivamente; fue importante el ingreso de Soárez para equilibrar el juego en la pintura y a partir de la buena defensa, el equipo se fue con más confianza a la ofensiva y comenzó a controlar el ritmo del partido. Aguada se pasó bien la bola, aparecieron cortinas para García Morales; Izaguirre, además de su característico trabajo de rol, se mostró como buena opción de pase y estuvo certero cuando tomó tiros. El bicampeón hizo un mejor cuarto en definitiva, puso un parcial de 23-15 y se llevó el primer tiempo con victoria 46-39.

Lo mejor de Aguada en la noche fue a la vuelta del descanso largo. Cinco minutos iniciales en los que dominó en todos los aspectos. Leandro asesino en ataque (12 puntos en esos cinco minutos), una defensa que ganó todas las divididas, anuló todas las vías de gol de Peñarol y puso un 20-9 para sacar la máxima del partido (66-48). Fue momento para que Capelli le diera descanso a Leandro y más participación a Davis, pero el extranjero (que jugó diezmado físicamente) no tuvo un buen partido ni en porcentajes, ni en uno contra uno, ni en generación de juego.

Eso, sumado a un minuto de tiempo pedido por los aurinegros, vino sucedido de un rápido 7-0 en un minuto de Peñarol. Huertas comenzó a ser protagonista y Aguada no podía controlarlo; Barrera, Mazzarino y Borsellino encontraron algo de gol. Capelli pidió minuto para intentar tranquilizar al equipo, pero eso no ocurrió. Se siguieron cometiendo errores, el equipo continuó trancado en ataque y Peñarol lo aprovechó para seguir descontando. Tan así que terminó redondeando un 18-1 en tres minutos para volver a ponerse a un punto. Un buen cierre de cuarto de Roberts puso cifras finales de 74-70 de cara a los diez minutos finales pero el partido ya había cambiado.

El último cuarto tuvo un comienzo deslucido pero en el que Aguada comenzó a demostrar superioridad colectiva. Si bien el equipo no tenía grandes porcentajes de efectividad en ataque, en defensa controlaba a un Peñarol que tenía a Huertas prácticamente como única arma. Casi cuatro minutos demoró Peñarol en anotar su primer gol de cancha en el cuarto y desde la defensa, Aguada tomó una ventaja de siete u ocho puntos que, pese a esfuerzos por reaccionar del rival, le permitieron controlar el trámite y quedarse con el punto.

Aguada demostró tener mejor aprendido el libreto, tuvo a Leandro en una noche soñada en todos los aspectos y acompañado por Lee Roberts en modo gladiador en el juego interno. Izaguirre, Pereiras y Sarni volvieron a gravitar en ambos lados de la cancha, Bavosi sin tener un gran juego volvió a mostrarse sólido en la conducción (5 asistencias, 0 pérdidas) y el bicampeón terminó quedándose con una victoria justa y merecida.

El goleador del partido fue García Morales con 36 puntos (8/13 en triples, 5 asistencias y 4 robos), secundado por Roberts con 20 puntos más 12 rebotes e Izaguirre con 12 unidades (3reb, 3ast, 3rec, 1tapa).