Pisando fuerte

Con un primer tiempo colectivo que quedará en el recuerdo y con rendimientos individuales superlativos, Aguada comenzó la serie final a paso firme y decidido. Por Néstor Barrosa

Arrancó enchufadísimo el equipo, tanto en ataque como en defensa y ya desde la primera pelota comenzó a marcar la cancha. En defensa, un trabajo impecable colectivamente, pero también en las referencias personales de Bavosi sobre Mariani y Roberts sobre Tintorelli. Aguada forzaba las ofensivas de Trouville y lo llevaba a pocos y malos tiros, se hacía fuerte en el rebote y eso le permitía irse al ataque con confianza.

En ofensiva, las virtudes no fueron menores. A partir de las buenas defensas, el equipo tuvo transiciones rápidas y goles de corrida. Pero cuando tuvo que jugar estacionado también lo hizo de gran forma. Controló el ritmo de juego, a partir de la movilidad y la buena lectura, pudo pasarse el balón (8ast) y supo elegir cuándo ser agresivo en el ataque hacia el aro y cuándo buscar el tiro exterior. La buena selección de tiro se tradujo en altos porcentajes de acierto (6/8 en triples, 6/8 en dobles, 8/8 en libres). Si bien el que más se destacó en anotación fue Thornton (11), el equipo mostraba además, una amplia gama de vías de gol (Davis 8, Leandro 7, Roberts e Izaguirre 6).

Un combo explosivo generó el rojiverde en el primer cuarto, lo que le permitió marcar un 11-0 en los primeros 2:30 y, tras haber permitido el primer gol de cancha recién a los cuatro minutos de partido, llevarse el cuarto con ventaja de 26 (38-12) y sensación de juego liquidado desde el vamos.

Obviamente, para el segundo cuarto era de esperar que el rendimiento ofensivo decayera y que los porcentajes bajaran. El principal desafío debía ser intentar mantener la intensidad defensiva y así encaró el equipo el comienzo del parcial. Toda ofensiva de Trouville era friccionada, trabajosa, de poca efectividad y el ataque aguatero comandado por Thornton y Davis (7 puntos cada uno), permitió seguir ampliando diferencias para terminar el primer tiempo 60 a 28.

Todo parecía quedar opacado por un primer cuarto que fue de otro planeta, pero el segundo también fue un gran cuarto. Aguada recibió tan solo 16 puntos y la mayoría de ellos por impulsos individuales, el dominio del partido se notaba claramente en el malhumor del rival. La doble base Sarni/Bavosi permitió vulnerar la presión extendida que por momentos planteó Trouville y generó prolijidad en ataque. Si al término del primer cuarto la sensación era de partido liquidado, al término del segundo parecía ya no haber dudas.

Lo único negativo de los primeros 20 minutos, la salida de García Morales por una molestia en su pierna izquierda. Leandro salió del campo a falta de 1:43 para el cierre del primer tiempo y no volvió a ingresar.

Difícil de analizar un segundo tiempo que estuvo de más. Con trámite y score controlados, con el equipo diezmado por la ausencia de Leandro más la de Pereiras que, por un problema lumbar y por lo abierto del trámite, no pisó la cancha en todo el partido; sabiendo ambos equipos que la primera final era rojiverde, solo debía aguardarse que los minutos transcurrieran. Por supuesto que Trouville intentó alguna reacción y se quedó con tercer y último cuarto (21-16 y 23-15 respectivamente), pero la diferencia era indescontable. Tan así que nunca llegó a ser menor de los 20 puntos.

Lo más lindo de ver en el complemento, el concierto de Thornton y Davis que tuvieron una noche para enmarcar. Es un privilegio poder tener en el equipo a dos jugadores con el talento, la clase, la cantidad de recursos y la espectacularidad de Al y Dwayne cuando están enchufados. Y en este juego uno, vaya si lo estuvieron: 26 puntos para Dwayne y 22 para Al que fueron los goleadores de la noche, en un equipo que tuvo varios rendimientos altos. Por ejemplo, el de Fede Bavosi, que estuvo claro en la conducción y en la generación de juego (7ast), que aportó puntos (11) en el segundo tiempo ante la ausencia de García Morales y Pereiras y que cumplió un gran trabajo defensivo sobre Mariani. Fue bueno también el aporte de Sarni (6pts, 6ast, 3rec) que tuvo 32 minutos de juego y todos con su habitual intensidad defensiva. Izaguirre, además de sus ocho puntos y seis, cumplió con su trabajo invisible y que tanto aporta al equipo. Y tanto García Morales (9pts) como Roberts (9pts, 13reb), estuvieron a la altura para los pocos minutos que les tocó jugar.

Colectivamente destacar el gran trabajo defensivo desde el comienzo, aspecto que algunas veces estuvo en el debe en la temporada; el dominio del rebote defensivo, sobre todo en el primer tiempo (18 de 21) que fue parte de lo que le permitió correr al equipo; los buenos porcentajes de triples (11/24 – 45%) y libres (20/24 – 83%).

Con la tranquilidad de tener el primer punto en casa, ahora será cuestión de recuperar energías, de que mejoren los lesionados e ir decididamente por el segundo punto el próximo lunes, para lo que será fundamental repetir sobre todo la gran labor defensiva.