Derrota categórica

Aguada tuvo una noche para el olvido, tanto individual como colectivamente y deberá esperar hasta el lunes para intentar quedarse con el punto y con el pasaje a semifinales. Por Néstor Barrosa

Aguada tuvo una muy mala noche, si no la peor de la temporada y terminó cayendo holgadamente ante Olimpia en cifras de 83 a 66. Nada de lo que intentó le salió, no defendió ni atacó bien y las individualidades tampoco pudieron resolver un juego que se empezó a complicar desde el arranque mismo.

Ya desde el vamos había una mala noticia. Por una indisposición estomacal y pese a estar cambiado, Thornton no estaba en el quinteto inicial y estaba en duda si iba a poder ingresar en algún momento. Fue así que saltó a la cancha Izaguirre como titular junto a Bavosi, García Morales, Davis y Roberts.

El primer cuarto fue casi un calco al del primer partido. Olimpia desde el arranque jugaba un par de velocidades arriba, defendía con intensidad y en ataque no erraba. Tres minutos a puro triple (5 de 5), fundamentalmente en manos de Villegas, le permitieron poner un 17-2 ante un Aguada que era un cúmulo de errores.

Obligado por las circunstancias, Capelli pidió el primer minuto de tiempo intentando corregir errores, pero poco cambió. En ataque comenzó a asumir Dwayne Davis, que era el que daba la cara por el equipo, pero la superioridad de Olimpia se mantenía. Olimpia hacía todo mejor: jugaba más, defendía más, corría más y atacaba mejor. Y cuando los porcentajes de acierto comenzaron a bajar, empezó a dominar la pintura Riauka y la diferencia se seguía estirando. Lo mejor que le podía pasar a Aguada era que el cuarto terminara, cosa que sucedió perdiendo por 16 (31-15).

El segundo cuarto no podía arrancar peor. Seis puntos consecutivos de Villegas en 50 segundos le dieron la máxima ventaja de la noche a Olimpia (22 puntos, 37-15) y a ello se sumaban las terceras faltas de Roberts y Davis. Nada le salía bien al aguatero, pintaba para noche larga, lo que obligó a Capelli a mandar a Thornton a la cancha. Fue entonces cuando vinieron los mejores minutos de quien terminaría siendo la figura de Aguada en la noche: Mateo Sarni. Mateo fue el líder tanto defensiva como ofensivamente, fue el que contagió a los demás y el que encabezó una reacción. Aguada parecía empezar a imponer el ritmo, empezaba a ganar las divididas, en ataque (recién a los 14 minutos) empezaron a aparecer los puntos de Leandro, que hasta el momento había sido anulado. Thornton se mostró participativo en ataque también y la ventaja se reducía a 9 (39-30) faltando tres minutos.

Los dos minutos finales fueron entreverados y mal jugados por los dos, pero la sensación era que el partido empezaba a ser otro. El primer tiempo se lo llevaba Olimpia por diez (45-35). Todo muy parecido a lo del primer punto.

El tercer cuarto fue rematadamente malo. Si bien el equipo entró concentrado y los mejores minutos de Leandro y Thornton en ataque permitieron poner un 10-2 para que Aguada se pusiera a una pelota (45-47), el partido no era bueno. Daba la impresión de que aun sin jugar bien, Aguada había logrado imponer el ritmo que le convenía y que, tal como en el primer partido, se encaminaba a volver a darlo vuelta.

Pero otra vez vino el bajón, la desconcentración y las malas decisiones. Comenzaron los tiros mal tomados y se desaprovecharon dos o tres posesiones para empatar o pasar. Sumado a ello, el mal balance defensivo permitió que García corriera la cancha y encontrara algunos puntos de contragolpe. Olimpia volvió a ganar en confianza, Riauka empezó a dominar la pintura y los aros. Aguada volvió a caer en desconcierto y tras cinco minutos sin convertir, vio cómo Olimpia volvía a recuperar la ventaja y se quedaba con el tercer cuarto por 59 a 49. Para colmo, Lee Roberts (de muy floja serie hasta el momento), dejaba la cancha por quinta tras hacer una falta totalmente innecesaria y además ganarse un técnico por protestarla.

El último cuarto prácticamente estuvo de más. El ataque aguatero no funcionaba y no se veía por dónde podía mejorar. Al mal funcionamiento colectivo para atacar, a la falta de ideas, se le sumaba una noche negra de las individualidades y un pésimo porcentaje de tiro, cosa que el rival, aun sin brillar, lo hizo pagar caro. Olimpia defendió muy bien, corrió más, jugó simple en ataque, supo leer los momentos para tirar de afuera y cuando darle la bola al lituano para que lastimara. Faltando cuatro minutos ganaba Olimpia por 22 (73-51) y el partido se había cerrado. Titulares al banco, suplentes a la cancha y a pensar en el partido del lunes.

En resumen, noche para el olvido en todos los aspectos del juego. Basta repasar algunas estadísticas para comprobarlo. Solo diez asistencias y 16 pérdidas para un equipo que perdió 26-7 en puntos tras pérdidas y tuvo el peor porcentaje de tiro de tres puntos en la temporada (11%, 4 de 35).

En materia individual, partido bastante flojo de la mayoría. Mateo Sarni el mejor (12pts, 7reb, 3ast, 2rec).

Dar vuelta rápidamente la página, descansar, reponer, corregir y a salir a buscar el pasaje a semis el próximo lunes. La chance sigue intacta.