Tambaleando

Aguada volvió a tener un mal partido como visitante, repitió viejos errores de la temporada y cosechó una nueva derrota que continúa empeorando el panorama. Por Néstor Barrosa

Aguada volvió a mostrar problemas defensivos, volvió a repetir errores de procedimiento en ataque y terminó perdiendo un nuevo partido de visitante contra un rival directo.

El juego comenzó parejo, con ritmo elevado y bastante goleado. En Aguada había un buen comienzo de Leandro, pero también de Roberts y Battle, que ocuparon bien los espacios y mostraron entenderse en el alto-bajo para generar asistencias y conversiones entre ellos. Ya desde el comienzo parecía estar por ahí una de las claves para Aguada ya que, si bien los internos rojiverdes a veces perdieron alguna en defensa, en el balance (y sobre todo en ataque) parecían ser más que los macabeos. Pero, con el partido 15-14 y a falta de tres minutos y medio para el cierre del primer cuarto, llegó el primer bache de la noche. Aguada dejó de buscar a los internos y comenzó a tirar de tres, en algún caso innecesaria y apresuradamente. El resultado fueron cuatro o cinco triples de los cuales no entró ninguno, algunos con rebote largo y Hebraica, que en ningún momento abandonó su patrón de juego, lo aprovechó para poner un 11-4 que le permitió cerrar el cuarto 25-19. El equipo tiraba mal, dejó de aprovechar las ventajas en el juego interno, tuvo problemas para volver a la defensa y volvía a cerrar un cuarto con proyección de 100 puntos en contra.

El segundo cuarto comenzó con imprecisiones por parte de ambos pero con Hebraica un poco más sólido en el juego, lo que le permitió sacar una renta de nueve (30-21). A partir de los mejores minutos ofensivos de Bavosi, la pelea de Roberts en la pintura y algo de Izaguirre, el equipo lograba volver a acortar distancias y a ponerse a una pelota, pero sea por mala suerte o por error de lectura, no podía transformar en puntos la pelota para empatar o para pasar. Eso recién ocurrió cuando a falta de 3:36 Fells (de buenos minutos en el periodo) convertía un tiro de tres para igualar en 34. Fue el momento del segundo bache de la noche. Nuevamente aparecieron las desconcentraciones defensivas, nuevamente tomaba el control del juego Hebraica y con buenos minutos de Terra y Hanley, más dos triples sobre el final, el macabeo volví a poner un parcial favorable (13-4) y se llevaba el primer tiempo por 47-38.

El tercer cuarto fue el mejor en materia ofensiva para Aguada. Aparecieron triples de Leandro y Bavosi en el comienzo, así como de Pereiras en el final, Bavosi y el propio Pereiras también aportaron puntos en ataques hacia el aro y tanto Roberts como Battle (cuando los buscaron) volvieron a pesar en el aro rival. Al margen de errores puntuales o algún tiro que no entró, el trabajo ofensivo era bueno, pero no se complementaba con el del aro propio. Joyner en el juego interno y Semiglia, tanto atacando el aro como desde el tiro exterior, fueron un problema sin solución para los de Capelli y Hebraica logró mantenerse al frente e ingresar al último cuarto con ventaja de seis (72-66). El rojiverde terminaba el tercer cuarto con 72 puntos en contra, es decir, con una proyección de 96.

Los diez minutos finales fueron de puro vértigo, pero poca precisión. Aguada lograba mejorar en defensa y mantener al rival dos o tres minutos sin convertir, pero no era efectivo en ataque y no podía descontar. El reloj le jugaba a favor a Hebraica que a falta de cuatro o cinco minutos mantenía renta de ocho (82-74). Si bien apareció un triple de García Morales para acortar, el “11” no estaba en su noche en el lanzamiento (2 de 12) y por momentos se empecinó en sus puntos, lo que hizo que además de no convertir, tampoco generara juego. Mientras tanto Hebraica sacaba provecho fundamentalmente con Semiglia y Joyner como sus principales vías de gol.

De todas maneras, dentro de la confusión general, Aguada echó el resto en el cierre y logró ponerse en juego con la receta del comienzo del partido, la cual no debió abandonar durante tanto tiempo: Roberts y Battle pesando en la pintura tanto para rebotear como para anotar, pusieron al equipo a dos puntos (85-87) a falta de un minuto y fracción. De ahí al final no hubo más conversiones de cancha, el juego se definió con libres por parte de ambos y la victoria fue macabea por 89 a 86. La última bola fue para Aguada y terminó con un triple lanzado por Fede Pereiras que lamentablemente no entró y terminó de redondear otra muy mala noche del equipo en lanzamiento desde tres puntos (7/31 - 22%).

Lee Roberts con 22 puntos más 14 rebotes (seis ofensivos) fue el goleador y la figura aguatera, secundado por Battle, Pereiras y García Morales con 13 (este último tiró para 51) y Bavosi con 12, más cuatro asistencias.

A nivel colectivo rescatar como aspecto positivo los 14 rebotes ofensivos que posibilitaron 19 puntos de segunda oportunidad (muestra de que debió buscarse más a los internos) y como aspecto negativo, el 12-4 en favor de Hebraica en goles de corrida, muchos de ellos producto de rebotes largos a partir del abuso en el tiro exterior aguatero.

Tercera oportunidad que deja pasar Aguada para aprovechar resultados rivales y seguir acortando diferencias en la tabla y un rendimiento tanto individual como colectivo que sigue dejando dudas por la falta de regularidad. De todos modos, vale resaltar que pese a ello el equipo sigue dependiendo de sí mismo para entrar a playoffs y que, mientras haya vida, habrá esperanza y confianza en que el funcionamiento pueda mejorar. Porque material hay.

Habrá que seguir remando. La próxima final será el próximo lunes en el Estadio Propio ante el puntero Olimpia.