Gusto a poco, muy poco

Aguada tuvo una muy pobre presentación y aunque igual tuvo chance de ganarlo sobre el cierre, pagó caros los errores cometidos y perdió el clásico justificadamente. Por Néstor Barrosa

Luego de un comienzo favorable y pese a algún error puntual, Aguada comenzaba el juego con una buena defensa, imponiendo el ritmo de juego y con Fells y Roberts activos en ofensiva. Ello, sumado a una bola de tres de Bavosi, permitió al aguatero poner un parcial de 15-5 en los primeros cinco minutos y obligar al técnico rival a pedir su primer minuto de tiempo. De la mano del minuto de tiempo vinieron los ingresos de Wohlwend y Borsellino y el rival cambió. Las vías de gol de Aguada fueron prácticamente anuladas, el equipo cayó en confusión y estuvo prácticamente sin convertir, cosa que Goes aprovechó para ponerse en partido y llevarse el primer cuarto con ventaja de 3 (21-18).

A partir del segundo cuarto comenzaron los problemas. Goes se adueñó del ritmo de juego, Fernando Martínez comenzó a asumir y a gravitar, tanto convirtiendo como asistiendo a sus internos y Aguada, además de no poder contener los ataques del “44”, sufría demasiado para defender el picanrol, veía cómo Leandro (generalmente doblado en la marca) no podía generar juego y se convertía en un cúmulo de intentos individuales pero sin un patrón de juego definido. De todas formas y pese a verse superado, una bandeja de Fede Pereiras le permitió cerrar el primer tiempo perdiendo solo por seis (42-36). Para lo mal que se había jugado, las individualidades permitían que la diferencia fuera corta y la sensación era que mejorando un poquito, la historia se revertiría en el segundo tiempo.

La mejoría que todos esperábamos en el segundo tiempo, en el tercer cuarto no llegó. El juego se hizo chato, impreciso y hasta con pasaje de doma por parte de ambos y, en lo que respecta a Aguada, llamaba la atención el bajísimo porcentaje de tiro. El trabajo en defensa no era malo y Aguada (fundamentalmente a través de Pereiras), lograba contener a Martínez respecto al segundo cuarto, pero en ataque no salía nada. Leandro seguía bien controlado e incluso iba a cerrar los primeros treinta minutos con cero unidades y el resto del equipo alternaba entre ataques desprolijos que terminaban en pérdidas y jugadas en las que se movió bien la pelota y se encontraron tiros claros, pero en los que la bola no quiso entrar. Apenas 12 puntos convirtió Aguada habiendo tirado para 45 (0/7 en triples, 5/9 en dobles, 2/6 en libres). Para colmo, como ha venido pasando reiteradamente y a esta altura preocupa, Goes cerró el cuarto con una bandeja de Wohlwend luego de una corrida de cancha cuando el equipo tenía tres faltas para dar. Ventaja de 56-48 para Goes de cara a los diez minutos finales.

Desde el comienzo mismo del último cuarto apareció el que todos estábamos esperando: Leandro García Morales. Todo lo que no había podido hacer en los tres primeros cuartos, lo hizo en el último (16 puntos) y fue la principal carta ofensiva para un equipo que, si bien salvo por él seguía errando triples y libres de manera llamativa, emparejó el juego e incluso tuvo cuatro o cinco veces la bola en mano para pasar al frente. Pero las imprecisiones eran demasiadas y así como Leandro se adueñaba del ataque aguatero, Martínez hacía lo propio con el de Goes. Y lo cierto es que “el Enano” no falló en las decisivas, tomó el partido para sí, se volvió prácticamente incontenible para la defensa rojiverde y fue la explicación para la victoria de su equipo que terminó siendo ajustada, pero justificada si miramos lo que fue el trámite del equipo y el rendimiento de Aguada.

Pocos rendimientos para destacar en el aguatero. El más regular a lo largo de los 40 minutos, Lee Roberts (17pts, 13reb), pero muy solo y por momentos superado en el juego interno debido al muy mal partido de Battle y a que Izaguirre no tuvo un juego como los que venía teniendo.

El resto del equipo, con algún buen pasaje por rachas puntuales pero sin la regularidad necesaria. Un buen comienzo de Bavosi (10pts) pero que se fue desdibujando y no estuvo claro en la conducción; un buen arranque de Fells (15pts) y buenos pasajes en el tercer cuarto, pero luego de estar demasiados minutos afuera no entró bien al cierre del partido.

En el rubro estadístico, mucho número malo que evidencian que fue una noche para el olvido.

- El equipo perdió 17 pelotas y generó apenas diez asistencias, cuando promedia más de 20.

- El pobre porcentaje de tiro 22% en triples (7/31) y 54% en libres (14/24).

- Las imprecisiones ofensivas permitieron 31 puntos de contraataque o tras pérdidas.

Errores que costaron caro y que generaron una derrota muy dolorosa para el hincha, sobre todo por la forma pero que si bien complican el futuro, no hacen perder la confianza en un plantel que tiene potencial más que suficiente para seguir dando pelea.