Mal juego, mal resultado

Aguada no pudo repetir lo hecho ofensivamente en partidos anteriores y terminó cayendo ajustadamente como local ante Trouville en cifras de 76 a 75. Por Néstor Barrosa

Tras una floja presentación y para sorpresa de muchos, Aguada cayó como local ante Trouville y cosechó su primera derrota en el torneo.

El partido comenzó favorable para el local que, con Bavosi ordenando el ataque y el resto del equipo colaborando, lograron leer las ventajas de la dupla Doblas/Roberts en el juego interno y los hicieron pesar. Con los dos extranjeros como bastiones ofensivos, el rojiverde puso un 9-2 inicial que obligó a Trouville a pedir su primer minuto de tiempo.

Tras el tiempo muerto la visita realizó algún ajuste defensivo, logró hacer que Aguada se desordenara a la hora de atacar y logró meter en juego al extranjero Carter, lo que le permitió emparejar las acciones. Pero un gran cierre de cuarto de Fede Bavosi con un par de triples y un lindo rompimiento en bandeja hacia el aro le permitieron al rojiverde cerrar el cuarto con victoria de 18-12. Pese a ello, desde la tribuna se veía que no era un gran juego colectivo y que el equipo lucía incómodo por la defensa planteada por la visita.

En el segundo cuarto, Trouville elevó aún más su intensidad defensiva y por momentos logró que Aguada perdiera casi totalmente su línea de juego. Ofensivas forzadas, poca circulación de pelota, por momentos sensación de fastidio y eso se tradujo en falta de gol y desconcentración defensiva. Rose (de flojo partido nuevamente) logró convertir en base a impulsos individuales, pero el equipo como tal estaba desdibujado. Trouville seguía teniendo gol en las manos de Carter y generó conversiones vía libres siendo agresivo hacia el aro, lo que le permitió pasar 25-23. En los últimos cuatro minutos aparecieron una penetración de Sarni, un triple de Leandro y goles desde la línea de libres de Bavosi, Doblas y el propio Leandro para volver a tomar ventajas y quedarse con el primer tiempo en cifras de 34-30, pero el aguatero seguía sin convencer en el juego.

El comienzo del segundo tiempo tuvo un triple de Leandro (de muy mala noche en tiros de campo) para estirar la ventaja a siete, pero Trouville reaccionó rápidamente para emparejarlo. Más allá del buen ingreso de Izaguirre en sustitución de Roberts cargado de faltas, Carter seguía siendo un problema sin solución para la defensa aguatera y, mientras Eziuku y Doblas ganaban y perdían el duelo entre sí, el que empezaba a ganar su duelo era el perímetro visitante. Así como aparecían Berdiel, López y Mayora en el ataque de Trouville, el perímetro aguatero se veía entreverado y no lograba generar juego. Pérdidas, tiros apresurados y mal elegidos, arrestos individuales, todo lo contrario a lo visto en partidos anteriores. Trouville había tomado el control del ritmo de juego y, con un triple final de Gonzalo Iglesias cerraba un parcial de 29-19 para entrar a los diez minutos finales con ventaja de seis, 59-53.

La ventaja de seis pasó rápidamente a ser de diez al comienzo del último periodo, porque un par de distracciones en defensa de Aguada permitieron conversiones fáciles de la visita y la sensación fue que el partido definitivamente se volvía cuesta arriba. Pero Aguada, aun dentro del desorden, volvió a contar con Roberts como líder ofensivo y sumado a un triple de Izaguirre logró volver a emparejar el juego y ponerse a una bola (64-67) faltando cuatro minutos para el cierre. Un par de conversiones de Alex López y una distracción defensiva que permitió que Iglesias capturara un rebote y pusiera una bandeja a la salida de un libre, pusieron a Trouville a cinco faltando 1:10.

Pero una vez más con Roberts intenso y atacando el aro, Aguada volvía a ponerse a un punto a falta de 22 segundos. Pese a los muchos errores, Aguada seguía en juego y con un doble de García Morales más un libre por la sanción de técnico a Trouville, pasaba 75-74 a falta de diez segundos.

En esos diez segundos finales el que el equipo hizo mal las cosas. Errores defensivos que permitieron que Berdiel pusiera dos puntos de bandeja y errores en la ejecución de lo planificado a la salida de un tiempo muerto, cuando a falta de dos segundos y fracción tuvo la última bola para intentar ganarlo.

En resumen, una mala noche del equipo en general y una derrota que tal vez pueda ser sorpresiva pero que no da para alarmarse. Derrota típica y mal juego típico de un equipo que, pese a tener grandes figuras no deja de ser un equipo prácticamente nuevo y en formación en un montón de aspectos. Un montón de factores influyeron en la derrota pero todos entendibles si se tiene en cuenta que este fue recién el tercer partido completo del equipo.

El mérito de la visita, sin duda, fue cortar los circuitos de generación de juego y llevar a Aguada a una zona de incomodidad del que los números estadísticos hablan por sí solos. Apenas 16 asistencias en un equipo que venía promediando arriba de 25, 14 pérdidas, un magro 25% de tres puntos (7 de 28) describen a las claras a un equipo que no se pasó la bola y no tomó buenas opciones de tiro.

En materia individual, los goleadores fueron Lee Roberts con 18 puntos (8reb), David Doblas con 13 y Leandro García Morales con 12 unidades, aunque con un magro 2 de 13 en triples.

El jugador de rendimiento más parejo a lo largo de todo el juego fue Federico Bavosi, que culminó con diez puntos, seis rebotes y seis asistencias.

Una mala noche, un mal resultado y nada para dramatizar.

El próximo partido de Aguada será visitando a Capitol el próximo viernes.