Victoria categórica

Con un gran volumen de juego colectivo y con un Lee Roberts descollante, Aguada se impuso claramente a Atenas y se trajo una merecida victoria de Palermo. Por Néstor Barrosa

No comenzó de la mejor forma el juego para Aguada, que se mostraba errático en el juego y lento para volver a zona defensiva, cosa que Atenas iba a aprovechar para correr la cancha y poner un rápido 9-0, lo que obligó a Volcan a pedir su primer minuto de tiempo. Tras la charla en el intervalo, el equipo corrigió parte de los errores y se ordenó ofensivamente. Jugando un poco más de control, comenzaron a entrar los tiros, especialmente los de Leandro que con tres triples más un par de preciosas asistencias para Roberts y Doblas, pusieron a Aguada rápidamente en partido y le permitieron pasar al frente.

Desde allí, con la confianza recuperada en ataque y con inteligencia defensiva para bajarle el vértigo al juego, Aguada empezó a tomar ventajas desde el cinco contra cinco y a distanciarse en el tanteador. Un par de triples más de Roberts, uno de Rose y uno de Doblas, más alguna acción desde el poste bajo tanto del español como de Roberts, le pusieron cifras finales de 31-22 al primer cuarto, con victoria aguatera.

Para el comienzo del segundo cuarto se dio el ingreso de Pereiras e Izaguirre y la habitual mejoría en la intensidad defensiva. Eso, sumado a una buena circulación de pelota en ataque, permitió tomar la ventaja máxima hasta ese momento de 40 a 24. Pero luego de esa racha vino una negativa. El equipo se fue de cancha y dejó crecer a Atenas que, con un juego más vertiginoso que vistoso, corriendo y atacando el aro con agresividad y con Meira y Planels como principales figuras, puso un 23-7 para igualar el juego en 47. Fue momento para el reingreso de Roberts y junto con Doblas desde el poste bajo, lograron generar y aprovechar ventajas para reencauzar el partido y cerrar el primer tiempo en favor de Aguada por 56 a 49.

El tercer cuarto comenzó parejo, con un juego un poco más estacionado que antes y con un Aguada que si bien no brillaba en el juego, controlaba trámite y score sin mayores sobresaltos. Doblas dominaba en la pintura y la gran figura de la noche -Lee Roberts- mostraba todo su repertorio y se volvía incontenible para los rivales. Atacó el aro, generó faltas, puso los libres, embocó de afuera, trabajó en defensa, corrió la cancha, bajó rebotes, puso asistencias. Noche redonda para el 20 aguatero. Sobre el cierre del periodo, además, volvieron a aparecer los triples de Leandro (que hasta el momento se había dedicado a asistir a los internos) y de Pereiras. Los 30 minutos culminaban con ventaja de 12 para Aguada (82-70) y con sensación de dominio claro.

Para los diez minutos finales Aguada saltó a la cancha con intención de liquidarlo definitivamente y así lo hizo. Parcial de 15-2 en los primeros cuatro minutos para sacar 25 de diferencia (97-72) y ponerle la tapa al juego. Defensivamente maniató al rival y lo dejó sin opciones de gol y en ataque fue una clínica de pase. Gran rotación de pelota para encontrar vías de col claras, tiros cómodos y con elevados porcentajes y para seguir haciendo desnivelar a Roberts, que prácticamente hacía lo que quería.

De ahí en más fue un trámite, solo había que esperar que expirara el tiempo. El juego se cerró con los titulares en el banco, los gurises en cancha y resultado final de 110 a 86.

Roberts terminó siendo la figura excluyente con 35 puntos, 12 rebotes y ocho asistencias, secundado por Leandro (21pts, 6ast) y Doblas (20pts, 12reb, 2ast), dentro de un equipo que colectivamente funcionó muy bien como tal y prácticamente siempre supo leer las ventajas; 29 asistencias en total, 48% en tiros de tres puntos (17 de 35) y la confirmación total del favoritismo previo. Tal vez el único punto flojo del equipo fue no poder contener las corridas del rival, que terminó marcando 26 puntos de contra ataque.

El próximo partido será el martes 22 en cancha de Aguada ante Trouville.