No pudo ser fiesta

Todo pintaba para fiesta completa. Cancha llena, reencuentro con el hincha de al lado, estreno del título en casa, fiesta y recaudación para formativas, pero no pudo ser. Por Néstor Barrosa

El partido comenzaba 20:15, pero el Estadio aguatero era una fiesta desde mucho rato antes. La gente empezaba a llegar desde temprano, contenta por reencontrarse con el equipo en casa, con los hinchas de siempre, hasta los que tenemos al lado por cábala. Las cantinas remozadas y con pura alegría, tanto de los padres de formativas como de los propios gurises. Iban a vivir una noche súper especial. Todo era fiesta.

Por primera vez desde que ganamos la novena, nos volvíamos a encontrar todos en casa; porque ya nos habíamos encontrado en el Antel Arena, pero todos sabemos que no es lo mismo.

Del partido, qué decir del partido si casi no se jugó. Que Sayago arrancó imponiendo el ritmo que le convenía, tal vez. Que el equipo no fluía, tal vez. Que hubo ciertas distracciones defensivas, tal vez. Que Rose parecía estar más enchufado, tal vez. Que el primer triple que tiró Leandro de vuelta a casa fue solo piolas, tal vez.

Lo concreto es que el partido se terminó suspendiendo a falta de 4:46 para el cierre del primer cuarto con Sayago ganándole a Aguada 18-12. Se armó lío. Lío del que no corresponde opinar desde las visiones individuales y menos en caliente, porque sería desinformar, cosa que algunos medios no tienen en cuenta. El fuego no se apaga con nafta.

Igual algo hoy no estuvo bien. Y entre todas las cosas que hoy no estuvieron bien, me quedo con que los pibes del club no pudieron jugar en el entretiempo y con que los padres apostaron fuerte y recaudaron poco.

La agenda cuenta que el viernes jugamos contra Atenas. Pasa a ser un detalle.